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La tormentas van al pozo

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La EMA inició en enero las obras de una nueva infraestructura para lluvias torrenciales en la Plaza Padre Máximo González.
Técnicos de la empresa OHL trabajan en la construcción del que será el segundo pozo de tormentas de la ciudad, que se está excavando en una zona verde situada entre el Museo del Ferrocarril y la Plaza del Padre González, con una previsión de que los trabajos concluyan en el verano de 2008 con 8 millones de euros de presupesto. Tras lo movimientos de tierra de las primeras semanas ha comenzado la construcción del perímetro del pozo mediante la utilización de una hidrofresa que se encarga de incrustar a 20 metros de profundidad, pantallas de hormigón, de las que se eliminarán los anclajes para evitar afecciones a los edificios colindantes. También se instalarán 60 pilotes centrales a 30 metros de profundidad para garantizar la estabilidad de la estructura. La excavación interior se hará luego en forma de mina para minimizar las molestias a los vecinos de la zona El pozo de tormentas tendrá capacidad para recoger un máximo de 30 millones de litros de aguas de lluvia y del sistema de alcantarillado. Hasta ahora, en caso de lluvias torrenciales eran evacuadas al mar -en la zona del puerto deportivo- para evitar el colapso de la red de saneamiento y posibles inundaciones. El proyecto de la Empresa Municipal de Aguas (EMA) prevé la construcción de un depósito doble con una capacidad de 4.000 metros cúbicos y recogerá las aguas que se producen en tormentas que, estadísticamente, se dan cada dos años y otro depósito para precipitaciones mayores, teniendo en cuenta hasta la previsión de aguaceros que se dan cada cien años, con una capacidad de 26.000 metros cúbicos . El depósito de 4.000 metros cúbicos dispondrá de un sistema de vaciado por gravedad por el que una vez superado el momento crítico, el agua recogida en él se incorporará al sistema de saneamiento de forma paulatina para seguir su recorrido en dirección a la planta de pretratamiento de La Figar y la depuradora de Aboño. El segundo tanque, de 26.000 metros cúbicos ocupará una superficie de 3.800 metros cuadrados, con unas medidas de 95 metros de largo por 40 de ancho y 14 de profundidad, por lo que dada su capcidad y dimensiones se construirá un colector bajo Marqués de San Esteban, de 2,70 metros de alto y 1,80 de ancho, que conectará con el colector de Pedro Duro. En estos momentos la red de drenaje urbano cuenta con otros dos depósitos en funcionamiento, uno en el aparcamientos posterior del Palacio de Deportes, evita los vertidos directos al Piles y a la playa de San Lorenzo y forma parte de la solución para acabar con los problemas de inundaciones que sufría Somió como consecuencia de la desaparición de sus cauces naturales y el paulatino avance urbanístico y otro en Moreda. Gijón registra anualmente cerca de 10 millones de metros cúbicos de agua procedentes de la lluvia que son recogidos por el sistema de alcantariilado. En un día de otoño o de invierno, el sistema puede llegara tratar unos 800 litros por segundo, una cantidad que baja a 600 litros o hasta 300 en las temporadas de menos lluvia. Cuando se producen fuertes trombas de agua, de gran intensidad y poco tiempo de duración la red de saneamiento y depuración puede colapsarse y rebosar por los aliviaderos de que disponen los grandes colectores. En el río Piles desembocan los aliviaderos del colector de La Arena y junto a Naval Gijón, muy cerca de la playa de Poniente, los de los colectores de la zona Oeste.
Palabras clave 2010, Gijón, Agua, Cuidado ambiental